Con gran alegría celebramos el Domingo de Resurrección, el día en que Cristo ha vencido a la muerte y nos ha hecho participes de su vida inmortal.
Como comunidad Militar y Naval, vivimos esta gran fiesta con la Solemne Vigilia Pascual y con la Solemne Misa de Domingo de Pascua de Resurrección, ambas celebraciones estuvieron llenas de gozo, participación y espíritu de fiesta.
En la alegría de la Vigilia Pascual, celebramos el triunfo de la vida sobre la muerte y la luz de Cristo que vence toda oscuridad.
Fue una noche llena de esperanza, renovación y fe, en la que como comunidad nos reunimos para celebrar la Resurrección del Señor; de manera muy especial, acompañamos a nuestros catecúmenos de la familia militar, quienes recibieron los sacramentos de iniciación cristiana, dando un paso importante en su camino de fe. Su testimonio nos llena de alegría y nos recuerda que Dios sigue llamando a cada corazón.
Las misas estuvieron acompañadas por el coro dirigido magistralmente por el Mtro. Abel Heriberto Ayala Berber, que con sus cantos llenó de vida y emoción la liturgia, así como por la belleza de las flores, signo de la vida nueva que brota con la Resurrección, lo anterior creó un ambiente de alegría, fe y esperanza compartida.
La Resurrección nos recuerda que el amor de Dios es más fuerte que cualquier dificultad y que siempre hay un nuevo comienzo.
Que esta Pascua nos impulse a llevar luz, esperanza y amor a los demás, siendo testigos vivos de la alegría del
Resucitado.






